La Corte de Apelaciones de Santiago en sentencia del 9 de octubre de 2024, Rol 14377-2020, condenó a un centro comercial a indemnizar por daño moral a una mujer que sufrió una caída en el sector de los estacionamientos.
El fallo indicó que, el caso de marras es justamente uno de aquellos en que “el daño moral es tan natural y perceptible en la víctima que es del todo razonable presumirlo”. En efecto, se trata del caso de una mujer que sufre una caída en el sector de estacionamientos, dependencias del Mall, en el acceso para personas con discapacidad, lugar que presentaba un desnivel en una de sus baldosas producto de la existencia de un agujero, sin ninguna señalética que advirtiera del peligro de su caída, lo que le ocasionó fracturas múltiples de los dedos de la mano. Ahora, en cuanto al daño moral, lo sustenta en la inseguridad y temor que padece a consecuencia del accidente sufrido producto de la negligencia del centro comercial.
Añadió que «a juicio de esta Corte, conforme al juzgamiento efectuado por el tribunal de los hechos narrados, no cuestionados en lo que dice relación con su ocurrencia, lesiones acreditadas, testimonio vertido por su cónyuge José Navarrete, todo en el marco de tiempo y circunstancias que se suceden como consecuencia de la caída producida, esto es, las limitaciones en su movilidad, auto valencia y padecimientos psicológicos, permiten establecer la afectación de la parte recurrente en su dimensión espiritual y física al apreciar que ha sufrido a su respecto un menoscabo en su integridad, se concluye el otorgamiento de una indemnización por daño moral, que en prudencia y equidad, a la luz del mérito de los antecedentes, se determina en la suma de $ 2.000.000».