“Equiparar la cancha”, “reforzamiento institucional”, “mayor corresponsabilidad de cuidados”, “igualdad remuneracional”, “justicia laboral” fueron algunas de las frases destacadas durante la Comisión de la Mujer y Equidad de Género, instancia que aprobó en general y por unanimidad, el proyecto de ley que modifica el Código del Trabajo con el objeto de perfeccionar la regulación del principio de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres.
La instancia, presidida por la senadora Loreto Carvajal, fijó como plazo de indicaciones el 12 de septiembre, con el fin de perfeccionar el texto legal que cumple su segundo trámite constitucional y que está circunscrito a cambios para las grandes empresas.
Durante la sesión se conocieron las visiones de Alejandra Sepúlveda, presidenta ejecutiva de ComunidadMujer; Pablo Zenteno, director del Trabajo; Gabriela Rosero, jefa de la oficina en Chile de ONU Mujeres y Carolina Guzmán, abogada y defensora laboral de la Corporación de Asistencia Judicial de Valparaíso.
PERFECCIONAR LA LEGISLACIÓN
Tras las exposiciones y al argumentar su voto a favor, la presidenta de la Comisión, senadora Loreto Carvajal, indicó que, “del plano de vista normativo queremos avanzar (…) y avanzar en diversas áreas. Es nuestra labor y la del Ejecutivo, equiparar la cancha y en eso estamos. (…) No podemos caricaturizar los discursos y de antemano crear prejuicio”.
En esta línea, se valoró que se perfecciona la legislación porque -tal como indicó la senadora Claudia Pascual- “la ley actual no tiene los incentivos, ni los castigos para que sea cumplida y comete un error conceptual al solo quedarse estrecho a “por igual trabajo, igual salario” y acá hemos visto que hay trabajos y puestos de trabajos que son muy distintos, pero la carga física, mental y de responsabilidad pueden ser comparados a otros puestos de trabajo, por lo tanto determinar el igual valor”.
Por su parte, el senador Gustavo Sanhueza, pese a respaldar en general el proyecto, dejó constancia que quedan instituciones por exponer y enfatizó en que se requiere fortalecer la institucionalidad y avanzar en sala cuna universal; además, se mostró en desacuerdo con algunos conceptos como “el trabajo de igual valor”, que -a su juicio- es subjetivo y responde a las políticas remuneracionales de las empresas.