Las ministras de la Corte Suprema Gloria Ana Chevesich y Andrea Muñoz asistieron a la ceremonia que celebró la promulgación de la ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia en contra de las mujeres en razón de su género.
La actividad se desarrolló el sábado 8 de junio en el Museo de la Educación Gabriela Mistral y fue encabezada por la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana; la ex ministra impulsora de esta iniciativa y actual senadora Claudia Pascual; senadoras y diputadas, ministros y ministras de Estado y organizaciones de la sociedad civil que trabajan esta temática.
La ley define y establece distintas manifestaciones de violencia, además de los deberes de las instituciones del Estado, como el Poder Judicial, impactando en los tribunales con competencia Familia y Penal.
“Es un importante hito, porque es una ley integral que buscar prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer en razón de su género; y para el Poder Judicial es un importante trabajo que va a tener que abordar. Un nuevo desafío tanto en sede familia y sede penal y eventualmente en otras sedes también, para poder dar una respuesta oportuna a las mujeres que acuden a los tribunales para en definitiva obtener lo que esta ley pretende”, señaló la ministra Gloria Ana Chevesich, quien encabeza los equipos de trabajo dentro del Poder Judicial para la implementación de esta nueva norma.
La ministra Antonia Orellana, por su parte, agradeció la colaboración del Poder Judicial y resaltó los principios de la Convención Belém do Pará en esta ley.
La norma, además, contiene información levantada por la Secretaría Técnica de Igualdad de Género y No discriminación del Poder Judicial, en materia de violencia, barreras de acceso a la justicia y reforzamiento de las medidas cautelares.
La ministra Andrea Muñoz, encargada por la Corte Suprema de esta temática, relevó la importancia de que la judicatura comprenda este fenómeno y destacó la realización de cursos en la materia para todo el escalafón primario.
“Lo que hace esta ley, de alguna manera, es establecer mecanismos para que haya ese diálogo entre las competencias de Familia y Penal (…). Es un desafío, porque pone sobre los hombros del Poder Judicial la coordinación que permita que eso se realice en buenos términos”, dijo la ministra Muñoz.
Agregó que esta es una ley “que da un concepto en materia de violencia de género que toma de la Convención Belém do Pará y establece cuales son específicamente los tipos de violencia sicológica, sexual, obstétrica., económica. Eso es muy importante. Y le da un impulso en este momento un curso que se va a implementar sobre violencia de género obligatoria para todo el escalafón primario y que se impartirá durante varios años, lo que refuerza la importancia de que la judicatura comprenda el fenómeno de la violencia de género, para que en el fondo, al tener que conocer de los casos, pueda fallarlos con una perspectiva de género razonable y que efectivamente repare este flagelo”.