El martes 27 de agosto fue promulgada la ley para reducir la reincidencia y mejorar la persecución del crimen organizado, la que está aun pendiente de publicación en el Diario Oficial. Esta nueva ley mejorará la persecución del crimen organizado, con nuevas herramientas como la ampliación de las técnicas especiales de investigación, como la interceptación y grabación de comunicaciones de organizaciones delictuales.
Además, en caso de juicios orales complejos, se incorporan reglas para su agilización y producción de pruebas, con la finalidad de terminar con la dilación de la impartición de justicia en este tipo de causas.
Esta reforma, según explicó el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Cordero, es histórica en nuestro sistema penal. “Es una de las reformas más significativas, ve entre otras materias, la seguridad de los intervinientes, tanto de fiscales, jueces como defensores, pero además de eso, permite una persecución penal eficaz, tratando de reducir tiempos, especialmente en el caso de la tramitación de juicios, la incorporación de pruebas y, particularmente, la incorporación de prueba documental al mismo”.
La reforma también incluye cambios en la Ley 20.000, que sanciona el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, añadiendo a Gendarmería de Chile y a la Dirección General de Asuntos Marítimos como destinatarios de recursos decomisados.