Comisión de Medio Ambiente de la Cámara despachó proyecto sobre carbono neutralidad

La Comisión de Medioambiente concluyó con la votación en particular del proyecto (boletín 15147) que regula el proceso de transición socioecológica justa hacia la carbono neutralidad.

La iniciativa, promovida por el diputado Daniel Melo (PS) junto a otros legisladores, busca normar el proceso de transición social, ambiental energética y económica en el marco de los compromisos y necesidades de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

También regula la protección de sumideros y ecosistemas, a fin de que ésta sea justa y equitativa. Así, se abordarán los ciclos de producción y consumo, considerando las necesidades socioecológicas de las comunidades, localidades y grupos vulnerables.

La norma legisla sobre el proceso por el cual los órganos públicos, la sociedad civil, las empresas y otros actores acuerdan medidas encaminadas a transformar o dar término a una actividad contaminante.

En los casos que amerite, se crearán nuevas actividades económicas que permitan avanzar hacia un modelo de desarrollo bajo en emisiones de gases de efecto invernadero. Esto, según el texto, permitirá la adaptación al cambio climático y la preservación, restauración y reparación de ecosistemas.

Residuos orgánicos

Además del proyecto sobre carbono neutralidad, el grupo parlamentario inició el estudio de una iniciativa (boletín 16182) originada por el Ejecutivo. En lo principal, busca reducir los niveles de basura emanados del comercio y los hogares. Así, el texto promueve el manejo diferenciado de los residuos orgánicos domiciliarios. Junto a ello, el fortalecimiento de la planificación y la gobernanza de la gestión de residuos.

Para abordar el tema, estuvo presente en la sesión la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas. Aseguró que los residuos orgánicos corresponden al 58% del universo total de basura. Agregó que, actualmente, se valoriza menos del 1% de ellos.

Comentó que, con este proyecto, se espera disminuir los residuos orgánicos en los rellenos sanitarios, así como la proliferación de vectores sanitarios (moscas, aves, ratones) y la generación de olores molestos.

Desde el Ministerio de Medio Ambiente aseguraron que, en Chile, la infraestructura para el manejo de residuos municipales se encuentra en una situación preocupante. En tal plano, se proyecta descomprimir la conflictividad socio ambiental frente a la instalación de nuevos vertederos.

Por último, según la autoridad ministerial, con este proyecto se incentiva el desarrollo de un energético renovable como el biogás. Esto permitiría reducir el consumo de combustibles fósiles.

Gradualidad y puesta en práctica

El texto legal propone una entrada en vigencia progresiva, en un período de 15 años. Comenzará en forma escalonada y en plazos diferenciados en comunas que enfrentan realidades disímiles.

Por otra parte, se plantea comenzar su implementación con aquellos residuos orgánicos que resultan más simples de tratar de forma separada. Luego, se avanzará paulatinamente hasta los que se encuentran asociados a una mayor complejidad operacional.

La iniciativa se concretará, por ejemplo, a través de un “camión del reciclaje de residuos vegetales” o la entrega de composteras a la ciudadanía.

Existirá una obligación de separación de residuos orgánicos en origen en las viviendas, comercio y otros puntos de generación de residuos de similar composición. Además, los municipios podrán ofrecer alternativas de manejo diferenciado de estos residuos.

Esto último se concretará a través de un esquema de recolección puerta a puerta de residuos orgánicos por parte de municipalidades. Otra alternativa sería el uso de otros mecanismos de valorización de residuos orgánicos en escala domiciliaria, barrial o comunitaria.